FRASES YOUTUBE 3   Twitter icon 770x769   aeea6776b13013768e4b6111976ead2a icono cuadrado flickr by vexels  instagram

Uned Denia
header1

¿ES POSIBLE UN CAMBIO DE MODELO ECONÓMICO EN LA MARINA ALTA?

Cinco expertos de la comarca reflexionan sobre las posibilidades para salir de la actual crisis, diversificar su modo de vida más allá de sectores tan volubles como el turismo y la constucción e imaginar un nuevo futuro

 

 

Son personas de sobra conocidas en la Marina Alta. Joan Carles Cambrils, Raquel Martí, Miguel Ángel Civera, José Luis Luri y Alberto Tur representan algunas de distintas sensibilidades geográficas, científicas y culturales de la comarca. En este artículo responden a dos grandes preguntas: si es posible un cambio de modelo y hacia qué nuevas actividades.

Raquel Martí: «Ya vaticinamos que cualquier cambio geoestratégico o estacional podría dar al traste con nuestro motor económico» 

Joan Carles Cambrils: «Si se refiere a dar más peso a otras actividades diferentes a la construcción y al turismo no es posible un cambio urgente y radical de modelo. Pero eso no significa no hacer nada»

Miguel Ángel Civera: «La urgencia de los cambios en la Marina era manifiesta antes de la crisis financiera y más en estos momentos. Esa transformación ha tenido muchos predicadores y muy pocos practicantes»

Alberto Tur: «Hay que diversificar otras actividades distintas a las del turismo y la construcción, pero sin menospreciarlas»

José Luis Luri: «Somos el resultado de más de medio siglo de consumo de espacio natural sin respeto al medio físico y con total improvisación urbanística»

PRIMERA PREGUNTA. La del coronavirus es la segunda crisis que sufrimos en menos de una generación. ¿Cree que la Marina Alta necesita un cambio de modelo económico urgente que vaya más allá de su dependencia del turismo y la construcción, que son los sectores más volubles a cambios imprevisibles?

Raquel Martí (Directora de la UNED de Dénia)

«En 2016 el CA UNED Dénia realizó un estudio pionero que pretendía analizar las interacciones entre la formación, la ocupación y el tejido empresarial; en consecuencia, aquel estudio determinaba, sin lugar a dudas, que la formación era imprescindible y de ello se derivaba que se había de crear un marco territorial, comarcalizado, que pudiese, por una parte, asegurar la demanda de los sectores productivos y, por otra, apostar por sectores potencialmente dinámicos.

Observamos, posteriormente en una segunda fase de citado estudio, que la comarca era demasiado dependiente del sector turístico y, por ende, de aspectos relacionados en el sector servicios o terciario y, vaticinamos, que cualquier cambio que se produjera de carácter geoestratégico o estacional, podría dar al traste con nuestro motor económico.

«El turismo es un sector potente, pero hay que ver más allá»

Era el tiempo en que se habían abandonado destinos del mediterráneo por tensiones socio políticas, y habíamos observado un repunte en nuestro turismo, pero advertimos que era algo efímero, transitorio y que podía caer porque éramos susceptibles y sensibles a cambios que no se pueden parecer o a circunstancias ajenas al sector como ha ocurrido. Eso no significa que no sea un sector potente, en absoluto, lo es, pero hay una necesidad de ver más allá y recuperar, potenciar y cuidar otros sectores que son o pueden ser potencialmente ventajosos y productivos»

Joan Carles Cambrils (Subdirector General de la Fundació Visit València)

«Las crisis de 2008-2014 y 2020-¿? son distintas. La primera, una crisis financiera junto a una burbuja inmobiliaria. La de este año es una crisis sanitaria imprevista, un cisne negro de Nassim Taleb, que afectará negativamente a la inversión y al consumo en bienes y servicios asociados y dependientes de la movilidad, a algunos tipos de turismo, a la hostelería y a determinadas actividades culturales y de entretenimiento. Asimismo, esta bajada radical de la movilidad y del gasto privado ha conllevado roturas de cadenas productivas en otros sectores. Y de momento cambios forzados en procesos de trabajo (teletrabajo) y en las preferencias y comportamiento de compra de los consumidores.

«Esta crisis será mucho más corta»

La crisis de 2020 será mucho más corta que la de 2008 y de menor impacto socioeconómico. La resolveremos con la vacuna y con terapias efectivas, aumentando el endeudamiento público (a menor coste que hace 10 años), flexibilizando salarios, con suspensiones de pagos en sectores no esenciales, con algunos rescates de empresas estratégicas (como las compañías aéreas) y con un paquete destacable de medidas de apoyo a pymes y familias con dificultades.

Entendiendo por modelo económico el conjunto de elementos con los que producimos los bienes y servicios que permiten las rentas salariales, los beneficios empresariales y los tributos del Estado, la Marina Alta sí que ha cambiado el modelo de hace 15 años, aunque parezca imperceptible. Concentración del retail (alimentación, textil, etc.), rehabilitación frente a nueva construcción, cualificación de la hostelería, especialización turística, cambios en el ocio nocturno, servicios a hogares-personas, autoconsumo agrario y nuevas (aunque pequeñas) iniciativas agroalimentarias, venta y entretenimiento online, exportación industrial, generalización de TICs, mayor disciplina ambiental. Con consecuencias como el crecimiento de pueblos dormitorios, los commuters y la emigración juvenil.

«Un gran contrato social en la comarca: Dénia, Pego…»

Si se refiere a dar más peso relativo a otras actividades económicas diferentes a la construcción y al turismo, el cambio no ha sido tan evidente, aunque no dispongo de los datos exactos. Según mi opinión, no es probable ni posible un cambio urgente y radical de modelo o estructura de sectores productivos. Ello no significa no hacer nada. Le doy algunos ejemplos: acelerar las incipientes políticas para una economía circular (cuestión fundamental en Europa), robustecer los estándares medioambientales en cualquier sector, adoptar la visión de cluster para actividades de salud-belleza-relax-deporte-cuidados personales-longevity, incentivar y cuidar el ecosistema de start ups, ampliar y proteger el suelo no urbanizable y el paisaje, activar las segundas y terceras residencias como unidades productivas, incentivar la producción y el comercio de proximidad, formar intensivamente a la población en nuevas tecnologías digitales. El problema es que, para lo que se pretende, casi todo ello depende de Bruselas, Madrid y València.

A pesar de esto, no es imposible un gran “contrato social” en el que los principales agentes políticos y sociales de la Marina Alta acuerden una filosofía y una visión comunes para la gestión del territorio y de la convivencia. Por ejemplo, que el alcalde de Dénia influya en la suspensión del concierto de hardcore music que iba a realizarse al lado del Parc Natural de la Marjal de Pego, va en la línea de construir comarca. O cuando Dénia es criticada desde el interior de la Marina Alta por facilitar nuevas licencias urbanísticas sin recursos hídricos, también se construye comarca y visión de conjunto. Por ahí vamos bien.

«¿Sabemos lo que significa vivir en la Marina Alta?»

Todos aspiramos a vivir en una sociedad cohesionada, no contaminante, con actividades de alto valor añadido, con servicios culturales y educativos adecuados, con un Estado del Bienestar que acompañe nuestro recorrido vital. Es decir, Arcadia. Para ese ideal, el modelo o estructura productiva que tenemos no es bueno ni malo. Me explico. Cuando una persona decide vivir en un entorno rural sabe las ventajas y los inconvenientes. Cuando un berlinés decide vivir en Benissa, supongo que sabe a lo que renuncia. Lo mismo se plantea quien se siente arcadio en Barcelona o Ámsterdam, sus sitios ideales para vivir. Cada uno de esos espacios tiene su modelo económico y su modelo social. ¿Sabemos lo que significa vivir en la Marina Alta? Resuelta esa cuestión filosófica, siempre podemos aspirar a mejorar nuestra calidad de vida con una mayor seguridad, políticas redistributivas de renta, con un urbanismo inteligente, respetando los estándares medioambientales, protegiendo aquellas actividades económicas que nos importan, velando por los valores que representa el estado del bienestar, protegiendo nuestro patrimonio tangible e intangible. Y no todo eso es cuestión de dinero».

Alberto Tur (Abogado y urbanista)

«Previamente, significar que «parece que nos dirigimos a una profunda recesión global, con un calado no visto desde la Gran Depresión» (Kenneth Rogoff) por ello es bastante difícil en estos momentos acertar con las mejores recetas económicas, en el actual escenario de incertidumbre.

La Covid-19 debe abrir los ojos a todos, tanto a los agentes públicos como a los privados. Debemos aprender y repensar el mañana post-Covid como señala Saskia Sassen. Por supuesto que la Marina Alta necesita una adaptación en su paradigma de modelo económico, se tienen que abrir e impulsar, diversificar otras actividades económicas distintas a las del turismo y la construcción, que acompañen a esos sectores. Pero obviamente sin menospreciarlas, entiendo que se debe reforzar y complementar el modelo económico existente en la comarca, que ha sido esencial en el desarrollo de la Marina Alta. Reordenando el mismo, buscando un modelo menos masificado, más verde, más sostenible, más saludable, creando una marca turística propia de calidad, que podría ser “Marina Alta”.

«Nuestro turismo es muy valorado por su calidad»

Recordar que el turismo, en todas sus variantes (deportivo, cultural, gastronómico, náutico, etc.) es un sector estratégico, dinámico y esencial en el desarrollo de la Marina Alta. Siendo muy valorado y con una alta calidad de servicio gracias al gran esfuerzo de los trabajadores y empresarios de la comarca. Y que está en proceso de mejora constante. Sobre todo en cuestiones relacionadas como la formación, la economía circular y la sostenibilidad ambiental y energética. En la comarca ya se están dando muestra de avances importantes en este sentido. También, destacar que ya están presentes en la comarca otros sectores económicos, que ofrecen un panorama alentador, con empresas destacadas en varios sectores: transporte, nuevas tecnologías, industria, agroalimentario, etc..»

José Luis Luri (Historiador y gestor cultural)

«Nos hallamos ante un debate recurrente y hasta cierto punto estéril. No creo que existan alternativas milagrosas al modelo económico actual, y mucho menos que estas opciones puedan introducirse por vía de urgencia. Esta crisis pasará, con dolor, pero se superará. La geografía económica y humana de la comarca de La Marina Alta no es homogénea en cuanto a los perfiles de sus poblaciones y territorios, y viene muy condicionada por la situación, extensión y usos de suelo de sus términos municipales respectivos. Factores como la orografía, la calidad del terreno, recursos hídricos y las comunicaciones son condicionantes a favor y en contra  a la hora de abrir rutas hacia opciones económicas alternativas al monocultivo del turismo.

«Datos demoledores en Calp»

En el caso de Calp, la radiografía de su actual ordenación urbana presenta unos límites físicos al crecimiento muy claros, además de unos datos demoledores: el 47,61% de la superficie del término municipal, de escasa extensión (23,51 km2), cuenta con la calificación de suelo urbano, ya ejecutado íntegramente, y con solares edificados o comprometidos para la edificación de viviendas vacacionales. Otro 45,56% de esta superficie es ocupado por el suelo no urbanizable, la mitad de uso común, y el resto se encuentra absorbido por las zonas de especial protección que conforman los montes Oltá y Toix, las Salinas y el Peñón. Nos resta un exiguo 6,84%, adscrito al suelo urbanizable, sobre el que se puede aplicar algún tipo de revisión o límite en su desarrollo. Somos el resultado de más de medio siglo de consumo de espacio natural, consumo que se ha desarrollado sin respeto al medio físico y con total improvisación urbanística.»

Miguel Ángel Civera

«Son crisis muy diferentes, la primera fue financiera,  esta es una pandemia y hasta que  no se elimine o minimice hasta límites muy bajos su contagio no puede plantearse una recuperación económica según el modelo actual especialmente en actividades en donde se concentre y agrupen muchas personas como el turismo.

Más de 23.000 muertos, centenares de miles de contagiados, el como se han producido estas muertes, a quien ha afectado, suponen mucho dolor y un gran impacto psicológico y emocional, que debería estar presente en la toma de cualquier decisión y estrategia. Más de 300 muertos/día significan mucho más que simples cifras razonables para plantearse si correr, saltar o desplazarse de vacaciones. Es cuestión de vida y de darse cuenta que estamos en un mundo interdependiente, vulnerable en donde la que llamábamos normalidad ha volado.

«El sistema sanitario público a nivel comarcal ha sido olvidado y ninguneado»

Esta pandemia ha puesto de manifiesto fortalezas y carencias cuya evidencia tampoco convendría olvidar. La carencia principal, el sistema sanitario público, a nivel comarcal, olvidado y ninguneado que se ha visto desbordado ante la magnitud del problema por falta de materiales y recursos humanos que han tenido que hacer un gran esfuerzo y han padecido contagios a todas luces innecesarios. Necesita con urgencia, además de aplausos, infraestructuras, recursos materiales y humanos, cambios en la gestión, formación, reconocimiento social y económico y una educación sociosanitaria de toda la población acorde con este nuevo escenario.

El confinamiento ha sido posible y viable porque ciertos procesos de abastecimiento y parte de los de mantenimiento/soporte han funcionado o se han adaptado para dar respuestas y minimizar impactos. Disponibilidad de alimentos, agua, energía, recogida de residuos, servicios de limpieza, transporte, seguridad, cuidados, red comercial, educación, servicios tecnológicos avanzados y culturales, han atenuado el impacto de mas de 40 días encerrados sin poder ocultar las deficiencias de ciertos modelos urbanos ni las desigualdades territoriales y sociales.

La urgencia de los cambios en la Marina era manifiesta antes de la crisis financiera y mas en estos momentos. Crecimiento ilimitado y planeta finito (recursos finitos) no son compatibles y la dependencia de  monocultivos (turismo,..) incrementa la vulnerabilidad en cualquier crisis. Una gran cantidad de expertos justificaban y justifican la necesidad de cambiar el rumbo a nivel global y local señalando hacia donde y cómo ir. Han tenido y tienen muchos predicadores y por ahora pocos practicantes»

SEGUNDA PREGUNTA. ¿Cuáles son esos sectores sobre los que a medio plazo podría volcarse la comarca para lograr la diversificación económica?

Alberto Tur: «Promocionar el consumo de productos agrícolas de la Marina Alta, las nuevas tecnologías y los polígonos industriales»

Miguel Ángel Civera: «Recuperar tierras y cultivos, mantener la actividad pesquera, generar nuevos productos, cocinar…. todo eso necesita de infraestructuras adecuadas»

Joan Carles Cambrils: «Tenemos grandes posibilidades de nuevas iniciativas turísticas a partir de lo que ya tenemos: cultura, deporte/actividad, salud, longevity, entretenimiento, gastronomía, educación, orientados a segmentos específicos turísticos»

José Luis Luri: «Debemos centrar las inquietudes generales en evitar la presión turística sobre la ciudad, la congestión, la masificación humana, la contaminación acústica y del aire, el derroche de agua y la suciedad»

Raquel Martí: «Tenemos un clima y una localización geográfica privilegiada que podría hacernos un destino atractivo para empresas emprendedoras en el ámbito tecnológico e industrial».

Alberto Tur

Con independencia, del que ha sido hasta la fecha el principal motor de la economía comarcal, el turismo residencial, se debe potenciar; la agricultura -la vid, los olivos, los cítricos, los almendros, los cerezos, etc.- (actualmente solo representa un 0’5% del valor agregado o aportación al PIB comarcal) y las actividades relacionadas con la misma, como la transformación del producto agrícola que se produce, pasas, vino, aceite, mermeladas, conservas, etc.. Esto es, la actividad agroalimentaria, especialmente la ecológica, fomentando y promocionando el consumo de productos Marina Alta. Con el retorno a la agricultura ponemos en valor al mismo tiempo el paisaje de bancales y la dieta mediterránea de nuestra comarca, declarados Patrimonio Inmaterial de la Humanidad  por la UNESCO, al igual que lo ha sido la incorporación de la capital de la comarca a la red de Ciudades Creativas de la UNESCO.

Potenciar la utilización e implantación en todo nuestro territorio de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (implementar una potente red de fibra óptica y el 5G), tanto para incentivar el teletrabajo, como la digitalización de las empresas; para la apertura de nuevos mercados y ampliar su actividad y clientela en la era del big data y de la inteligencia artificial.

«Hay que evitar que las empresas se vayan fuera de la Marina Alta, como ya ha ocurrido»

Con independencia, del que ha sido hasta la fecha el principal motor de la economía comarcal, el turismo residencial, se debe potenciar; la agricultura -la vid, los olivos, los cítricos, los almendros, los cerezos, etc.- (actualmente solo representa un 0’5% del valor agregado o aportación al PIB comarcal) y las actividades relacionadas con la misma, como la transformación del producto agrícola que se produce, pasas, vino, aceite, mermeladas, conservas, etc.. Esto es, la actividad agroalimentaria, especialmente la ecológica, fomentando y promocionando el consumo de productos Marina Alta. Con el retorno a la agricultura ponemos en valor al mismo tiempo el paisaje de bancales y la dieta mediterránea de nuestra comarca, declarados Patrimonio Inmaterial de la Humanidad  por la UNESCO, al igual que lo ha sido la incorporación de la capital de la comarca a la red de Ciudades Creativas de la UNESCO.

Potenciar la utilización e implantación en todo nuestro territorio de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (implementar una potente red de fibra óptica y el 5G), tanto para incentivar el teletrabajo, como la digitalización de las empresas; para la apertura de nuevos mercados y ampliar su actividad y clientela en la era del big data y de la inteligencia artificial.

Joan Carles Cambrils

Los sectores actuales deben adaptarse al green deal, el Pacto Verde de la UE, repensar las cadenas de producción para una economía circular, modernizarse tecnológicamente siempre, poner en práctica lo mejor del marketing en las actividades agroalimentarias, industriales y de servicios radicadas en la comarca, proteger con algodones las start ups relacionadas con tecnología, finanzas, sanidad/salud, educación, alimentación, entretenimiento. También apostar transversalmente por la calidad, a través de la formación, la trazabilidad y la responsabilidad. Desde la Política, cuidar la imagen y el territorio de la Marina Alta y facilitar la iniciativa empresarial. Como puede ver, opino que el cambio de modelo no requiere cambiar de sectores productivos, necesariamente; si acaso, abrir oportunidades a otros no incompatibles con los actuales. Los cambios radicales de modelo, en la práctica, son difíciles de observar.

Las posibilidades de la construcción

En relación a la construcción de obra nueva residencial, con carácter general, no estoy de acuerdo con que se edifique a una tasa muy alejada de la del crecimiento vegetativo de la población, que actualmente es negativa. Dicha actividad económica es incompatible con la exigible protección del paisaje y comporta costes sociales y ambientales ya estudiados. Sin embargo, hay margen para trabajar con la planta construida, tanto la existente en la Marina Alta “vacía y en proceso de vaciado” como en aquellos desarrollos residenciales de los últimos 50 años, que se concentran mayoritariamente en los primeros kilómetros desde la línea de costa hacia el interior.

«¿Le gustan más las minas que el turismo?»

En cuanto a qué hacer con el turismo, es frecuente escuchar un mal planteamiento de la pregunta, porque resulta tan general que cualquier respuesta puede ser buena. Algunas preguntas para otras actividades económicas nos pueden servir como analogías: ¿Está Ud. de acuerdo con el comercio? ¿Y con el transporte? ¿Le gusta mucho la industria? ¿Qué opinión tiene Ud. de las minas de coltán? ¿Y qué le parece la vinicultura en general? Haciendo un ejercicio de concreción y suponiendo que tenemos una aproximación común al modelo turístico de la Marina Alta, cada vez pongo más en valor las posibilidades que tenemos de nuevas iniciativas turísticas a partir de lo que tenemos: aprovechar oportunidades relacionadas con cultura, deporte/actividad, salud, longevity, entretenimiento, gastronomía, educación, orientados a segmentos específicos turísticos.

Mi visión pasa por innovar y por el cambio gradual y continuo sobre lo que ya tenemos desarrollado.

Raquel Martí

El turismo, y en consecuencia la construcción, son modelos susceptibles de ir agotándose o decayendo. Probablemente la solución no está de manera exclusiva en la promoción de modelos secundarios turísticos que, en el mejor de los casos, acompañan. Así el turismo gastronómico o rural dentro del ámbito comarcal acompañan, es cierto, pero el motor es el sol y la playa que ha impulsado el turismo residencial, muy fuerte en Dénia. ¿Pero qué ocurre cuándo el territorio se agota y la explotación territorial no parece avanzar? Se impone apoyarlo con el dinamismo en otros sectores. Creímos que el sector servicios a la Dependencia podría ser potencialmente interesante. Fijémonos en los problemas con las residencias durante la pandemia, es posible que el sector no se vea como tal, sino como servicio meramente asistencial y no como generador de dinamismo. Vivimos una sociedad envejecida con alta carga de personas jubiladas y jubiladas extranjeras ..¿Por qué no explotar o incentivar ese sector desde una perspectiva de calidad y apuesta por ser territorio diferencial?

Un futuro junto al mar

Otro sector muy fuerte es el náutico, pero ¿dónde está la formación ¿ ¿De qué manera se apuesta por él? No es una cuestión meramente de análisis documentales, se necesitan acciones y hechos. El peso del sector, náutica recreativa, pesca, industria …etc creemos que sigue teniendo un gran potencial, así como la apuesta de renovación portuaria.

Somos una puerta de referencia y debemos ser el puerto de preferencia en tráfico de pasajeros/as.
Otro sector abandonado es el agrario en su doble dimensión, en la producción, con necesidad de cambios de modelo de producción industrializada, y de trasformación y especialización de productos autóctonos. Hay ejemplos como la creación y potenciación de bodegas, con vinos de gran calidad. Hemos visto en esta crisis que no se han podido cubrir más de 150000 puestos de trabajo en el campo debido a varios factores, entre ellos, la falta de atractivo y el divorcio que se ha establecido entre los jóvenes respecto al campo.

Estamos convencidos tras diferentes estudios que Dénia tiene un clima y una localización geográfica privilegiada, autopista, facilidad de acceso, metereología y población potencial , que podría hacerla un destino atractivo para empresas emprendedoras en el ámbito tecnológico e industrial.

José Luis Luri

Más allá de las opciones alternativas que puedan observar otras poblaciones comarcales, el futuro socioeconómico de Calp está vinculado necesariamente al turismo y a un sector servicios en el que debe primar la calidad sobre la cantidad, la innovación y la especialización. La deslocalización del factor trabajo podría favorecer su perfil de ciudad residencial permanente. Se hace urgente la formación de las jóvenes generaciones en nuevas tecnologías, a pesar de que ello pueda implicar su movilidad geográfica. La revolución digital ha transformado el mercado laboral con la creación de nuevos empleos relacionados con las ramas de la informática y las telecomunicaciones. La formación profesional se hace indispensable en cualquier disciplina o sector para evitar la creación de empleos de baja remuneración y poco valor añadido.

El reto entre el turismo y la sostenibilidad

Actividades económicas del sector primario como la agricultura o la pesca (la primera prácticamente inexistente en Calp y la segunda, testimonial) o incluso del secundario (pequeñas industrias adscritas al futuro parque empresarial del Pou Roig), no parece que puedan constituirse en locomotoras de la economía local en un cambio de paradigma. En todo caso coadyuvarán a su diversificación. Sin renunciar al etiquetado de destino turístico de excelencia, Calp se halla ante el reto de consagrar un equilibrio entre la promoción expansiva del turismo y su encaje dentro de un marco de sustentabilidad real y no meramente enunciativa. Debemos centrar las inquietudes generales en evitar la presión turística sobre la ciudad, la congestión, la masificación humana, la contaminación acústica y del aire, el derroche de agua y la suciedad.

Miguel Ángel Civera

El turismo y la gastronomía ha de replantearse el sistema de producción de alimentos y revisar los hábitos alimentarios hacia consumos más saludables para todos y adaptando una oferta gastronómica diferenciadora. Porque es un necesidad, porque se sabe hacerlo y hay movimientos sociales, individuos y empresas que lo están haciendo.

«Lo que está en juego no es una moda pasajera»

Lo que está en juego no es una moda pasajera, es la biodiversidad, el paisaje, la salud, la soberanía alimentaria, la calidad, el empleo, la innovación, la investigación, la transferencia del conocimiento, la venta de proximidad, el comercio, el uso eficiente de los recursos, renovar significados sociales, mantener una lengua, un estilo de vida.

Recuperar tierras y cultivos, mantener la actividad pesquera, generar nuevos productos, cocinar, necesita máquinas adecuadas, infraestructuras de transformación, de almacenamiento, de formación, de asesoramiento, de comercio, incorporación de nuevas tecnologías, creación de clusters, desarrollo de productos y servicios que mejoren la eficacia en el uso del agua, de la energía, reduzcan la producción de residuos. Eso obliga a definir nuevos instrumentos financieros y que el liderazgo lo asuman las  administraciones.

«No tiene sentido ocupar territorio y consumir espacios para construcciones que no se habitan 300 días al año; ya no»

Otros sectores, como el de la construcción deben de centrarse en crear infraestructuras adecuadas derivadas de las necesidades básicas como la sanidad, educación, empresas, alimentación, comercio, cultura, cuidados a las personas, medio ambiente, ocio. Centros de salud, Campus universitario, escuelas, polígonos industriales, centros culturales, depuradoras, readecuación de espacios públicos unido a la obligación de proporcionar acceso a una  vivienda adecuada a los ciudadanos con criterios de calidad en lo ya construido o lo necesariamente nuevo. No tiene sentido ocupación de territorio, consumo de recursos en espacios que no se habitan 300 días al año, ya no.

Hay que redescubrir e innovar en el diseño y producción de nuevos materiales  y servicios relacionados con el medio marino y la náutica en campos como la instrumentación, la contaminación marina, instalaciones, transporte distancias cortas, energía, reciclaje de barcos y materiales en desuso,….

Se ha de readaptar toda la actividad económica ligada a los cuidados y atención a personas, el mantenimiento de los sistemas naturales, energías renovables, recuperación patrimonio cultural.

 

Noticia de La Marina Plaza

La Marina Plaza

 

 

BuzonSugerencias

HomeEstudiantesActualidadActualidad¿ES POSIBLE UN CAMBIO DE MODELO ECONÓMICO EN LA MARINA ALTA?
Identificarse

Login

Usuario
Password *
Recordarme